Una temporada.

La última inocencia y la última timidez. Está dicho. No llevar al mundo mis odios ni mis traiciones.
¡Adelante! La marcha, el fardo, el desierto, el hartazgo y la cólera.
.¿Ante quién debo postranne? ¿Qué animal debo adorar? ¿Qué imagen santa atacar? ¿Qué corazones deberé partir? ¿Qué mentira debo decir? ¿Sobre qué sangre marchar?
RIMBAUD

Noches Árabes.

Describir lo que significa asistir a la proyección del documental: Zapatistas, en jueves, a las 11 de la mañana, en una sala de Cinépolis repleta de estudiantes de preparatoria y funcionarios de la educación y la cultura estatales requiere de habilidiades gonzoperiodísticas, ajenas a este pobre aficionado.

Aun así, el documental de Taboada ofrece una acertada percepción de un movimiento zapatista que, impulsado por la creencia original de una vuelta a la producción artesanal y a un régimen popular de tenencia de la tierra, busca restituir lo arrebatado por el latifundista a sus originales dueños: los campesinos mexicanos.
Algo que poco tiene de 'revolucionario' en realidad, y más de proyecto reivindicador de los lazos originales de pertenencia a la tierra. El movimiento dirigido por Emiliano Zapata tenía como premisa la recuperción armada de libertad y tierra en un marco de implementación de los usos tradicionales para los que ésta tierra fue otorgada al principio del tiempo a sus dueños originales: nutrir al Hombre del Maíz.

Los espejismos, a la lejanía ganan parecidos: una nave flotando en el océano; mientras pierden su verdadera dimensión: una piedra en el camino. De manera similar, mientras la revolución se adquiere como una idea de prefabricación y consumo en las conciencias de todos los chamacos y las chamacas, el documental no deja de mostrar la realidad: que el clima de injusticia social y el atropello de las formas de producción fundamentales, es más un continuo ahistórico de negaciones para los que menos tienen: el pueblo que vive generaciones de atropello constante e ininterrumpido.

Quisiera imaginar que esto es debido a que ya es tiempo de imaginar otro pasado, y con ello tiempo para elevar una voz al futuro: la nueva palabra, el concepto que invoque ese anhelado cambio, una palabrita elusiva y pegajosa que represente algo totalmente nuevo y que sea metáfora del modelo que ya nos permita dejar de hablar de una revolución para hablar en términos de otro discurso... El problema es que no se que palabra es, se me escapa. Tú, ¿la sabes?

No me sorprendió saber del mito del Zapata que vivió después de Chinameca "¡Zapata vive la lucha sigue!" Gritaba la Sekta Core en los escenarios punkosos de mi adolescencia moshera. Pero no recuerdo haber escuchado que al caudillo se lo llevaron a Ara
bia.

¿Por que imaginarse un Zapata cincuentón por ahí de 1930 recorriendo el Rub al-Jali a lomo de camello, recogiendo rosas, mirando el horizonte? ¿Por que Arabia?

Resurrección de Zapata

Nació, dicen, con una manita tatuada en el pecho.
Murió acribillado por siete balazos.
El asesino recibió cincuenta mil pesos y el grado de general de brigada.
El asesinado recibió a una multitud de campesinos, que sombrero en mano visitaron su muerte.
De sus abuelos indios habían heredado el silencio.

No decían nada, o decían:
—Pobrecito.
Nada más decían.
Pero después, poco a poco, en las plazas de los pueblos se fueron soltando las lenguas:
—No era él.
—Otro era.
—Muy gordo lo vi.
—Le faltaba el lunar de arriba del ojo.
—Se fue en un barco, salió de Acapulco.

—En la noche se voló, en un caballo blanco.
—Se fue para Arabia.
—Por allá, por Arabia. está.
—Arabia queda muy lejos, más lejos que Oaxaca.

—Ahorita vuelve


Tomado de Eduardo Galeano: Espejos: una historia casi universal 2008, s.XXI eds. p253 (checar)

La primera foto de una instalación de Iván Piug.
La pintura es de Jose Baray.

Arqueología de las alteridades: Oasisamérica.



Para nuestra maestra, Rosa Elba Rodríguez Tomp la singular geografía de la península Californiana presenta un problema para tipificarle dentro de las categorías tradicionales:
La idea generalizada que se tiene de desierto: carencia total. Es inapropiada para la región, […] mientras puede perfectamente ser reconocida como parte de la enorme extensión planetaria que constituyen las zonas áridas […] En la mayoría de los desiertos las condiciones climáticas se caracterizan por precipitaciones escasas, baja humedad ambiental, alta insolación, así como fluctuaciones extremas diarias y anuales de temperatura. Esto es cierto para la mayor parte de la península de California; sin embargo, la variedad a la que hemos hecho referencia abarca de las amplias planicies costeras hasta las partes serranas donde el descenso de la temperatura y la mayor humedad han dado lugar al desarrollo de bosques de coníferas.
Lo propuesto en su trabajo la cultura indígena de la península de California, editado en la Historia general de Baja California Sur (tomo III, p707-728) es que dicho ambiente siendo propicio para su poblamiento por grupos humanos que además parece haber permitido a dichos grupos humanos mantener una identidad mientras convivían entre sí, en puntos geográficos clave para la supervivencia estacional y que no se existía en una defensa territorial constante.

La maestra se apoya en Steward, para defender la posibilidad de formas de pertenencia socio-territorial de las bandas nómadas, lo cual le permite sostener que dada la variedad de nichos disponibles para el grupo humano y la abigarrada mezcla de practicas culturales que involucran, un sentido de la pertenencia y la vez el reconocimiento de una identidad compartida.

Oasisamérica
es una supraregión que fundamenta su territorio por la existencia de grupo humanos seminómadas, es decir que practicaban alguna forma de agricultura de forma estacional, dicha característica les hace sobresalir como un grupo discreto cuyas practicas sociales exploran las adaptaciones necesarias para cultivar y mantenerse en movimiento. Un grupo complejo de identidades disímbolas, lo que a la península le falta para ser parte de Oasisamérica es la exploración de las artes agrícolas, lo cual aparentemente no era necesario, pues los grupos californianos se volcaron a estacionalmente obtener sustento del mar.

La cuestión es el clima de convivencia nómada como alternativa al desarraigo, y las resonancias que la postura de Giacomo Marramao por una democracia de la diferencia fundamentada en el principio de alteridad, puede tener hacia nuestro concepto de identidad sudcaliforniana. Recientemente entrevistado en la universidad de Buenos Aires, responde en con claridad que le caracteriza peor en español que entendemos acerca de su propuesta:

Una democracia de la diferencia, en la cual la referencia a la alteridad se ve como el "factor constituyente" (aunque reprimido) de cada identidad. En esta perspectiva cada patria es producto de una combinación de circunstancias históricamente determinadas y por tanto, contingentes y precarias. El rasgo indeleble de nuestra edad global está constituida por la dinámica de una "desorientación cósmica" (para decirlo con Ernest Gellner) o del desarraigo universal, como bien prefiero definirlo yo. Sólo si accedemos a esta comprensión de nuestro ser en el mundo -inclusive en lo político- podremos liberarnos de la obsesión de la identidad que subyace en la base de lo del poder. Tenemos que entender en una manera radical esto: hay siempre una íntima relación entre la lógica del poder y la lógica de la identidad. Por esta simple pero decisiva razón, no se puede llegar a la raíz del poder sin un desencanto despiadado de la dinámica que está en la base del simbolismo de la identidad y la identificación.
Además, invita a que desde la reflexión filosófica se planteen espacios de experiencia, rutas en este muy nómada desarraigo universal:

Quiero que quede claro que mi propuesta no es la de renunciar a la filosofía; más bien es propiciar el retorno de la filosofía a la experiencia. Hoy, -en el tiempo de la explosión de Cosmópolis- la filosofía no puede ser sino un saber crítico de la experiencia...

Ya me ganó, A continuación la entrevista completa:



Marramao: La nueva democracia. Entrevista.

Paradoja.


Tan extraña esta aparente soledad inmensa;
Fuerza primigenia de cada estado de ánimo caprichoso;
Tierra no revestida de hierba, no agraciada por la madera.
El hombre grita: "¡Oh desierto! ¿por cuál desconocido arte
atrapas y esclavizas el corazón humano?"

Su voz se pierde en el espacio sin límite barrido por el viento;
El misterio que quema de vacío cubre el rostro de roca desnuda
y arena cegadora abrasada de sol.
El hombre clama: "Oh desierto, déjame entender"

Cual esfinge, el desierto sonríe mientras abre
Su franco secreto en paradoja:
Apasionada calma y un silencio que canta
Del pacífico conflicto de aquello que crece.
Colores pasteles de belleza en el entramado de un duro diseño;
La juventud profundamente marcada por la edad en cada línea;
Drama eterno, paciente, salvaje, sereno,
la vida y la muerte protagonistas en la pantalla cósmica.
El hombre ríe, aunque hay lágrimas en sus quemados ojos.
Susurra, "Desierto, me has hecho sabio Tu trampa es mi anhelo, disfrazado.”
"Sé con sólo esta mirada detrás de su máscara, Mi respuesta es la pregunta que formulo.”

Nina Paul.
Desert Magazine, no2 1937
Traducción por Cindy Espinoza.


Nunquam Dormio, un fanzine.

Realicé este collage de la pagina tomando prestado lo prestado para darle forma de publicación, no tiene nada con que relacionarse con el desierto, a menos que hablar de las posibilidades re-creativas del fanzine como instrumento irreverente y de la intención levantar la bandera de una nave de piratería cultural, de contrabando ideológico, de vandalismo nómada tenga que ver con las rugientes dunas la extincion del sentido histórico. A menos que ayude a forjar esa cultura del nuevo desorden que del mundo del movimiento fluido levanta una sombra que zona autónoma del tiempo: disponer el verdadero desorden necesario para que los lectores cierren filas. A menos que de adrede nos de por olvidarse de la antaña conciencia histórica -huerfános de esa gadameriana intención por una conciencia histórica instumentalizada, detonadora de visiones y experiencias comunes- pero con muchas ganas de transformar lo que queda regado por ahí.
No importa de donde lo tomas, sino a donde lo quieres llevar.
Nunquam dormio 1

La frontera es… (UN MANIFIESTO)

La frontera es un término polisémico.

Pisar fuera de la cultura propia es el equivalente a ser un forajido.

La cultura de frontera significa boicot, complot ilegalidad, clandestinidad, contrabando, transgresión, desobediencia binacional, en otras palabras: To smuggle dangerous poetry and utopian visions from one culture to another. Desde allá hasta acá.

Pero también significa mantener la dignidad fuera de la ley.

Pero también significan formas de arte híbridas, for new contents-in-gestation: muralismo spray, techno-altar, poesía en lenguas, audio graffiti, punkarachi, video-corrido, anti-bolero, anti todo: la migra, art world, police, monocultura; en otras palabras y tierras, an art against the monolingües, tapados nacionalistas…

Pero también significa ser fluidos en ingles español espanglish e ingleñol, por que los últimos son los lenguajes de la diplomacia fronteriza.

Apropiación creativa expropiación y subversión de las formas dominantes de cultura.

Significa una nueva cartografía; democratización del este, socialización del oeste. Third-Worldization of the Noth and Firs-Worldification of the South.

Pero también significa analizar críticamente todas las mentiras en la mesa de debate: multiculturalismo, 'boom' latino, 'ethnic art', y hasta la cultura fronteriza misma.

Pero también significa cuestionar y transgredir la cultura fronteriza. Lo que hoy es poderoso y necesario mañana es arcano y ridículo. Lo que hoy es cultura fronteriza mañana será arte institucional y no viceversa.

But it also means to escape the current co-optation of border culture.

Pronto un nuevo internacionalismo will have to gravitate around the spinal chord of this continent not Europe, not just the North not just the white, not only you, compañero del otro lado de la frontera, el lenguaje, el océano.

Sin expectador.






Ir a estar solos, adentrarnos en nosotros mismos para crearnos. Al pluralizar aquel consejo que Rilke hace al joven poeta me intento servir de ello como linea de paralaje para una reflexión acerca del arte en y desde el desierto.

El desierto con su sonrisa de esfinge ofrece la paradoja de la contemplación, el ejercicio reflexivo que incita en muchos a la creación como respuesta a esa nada informe que plática en las soledad.
.Valerse de ti mismo, asumirse ejecutante tanto como observador, crearnos a nosotros mismos es la invitación que el desierto trae por dentro. por eso le parece a la filosofía prudente un poco de enajenación. No la enajenación misma como ruta filosófica sino su resultado al permitirnos "reconocer lo extraño en lo propio", entenderse seres de retorno es asumir en la primera fila del espectáculo que somos nosotros mismos. En el desierto reside esa sensación dramática y serena al mismo tiempo que conmueve a la búsqueda de un sentido.
Una vez acompañado de soledad, la intervención parece necesaria para irrumpir en el signo de la negatividad viva, que residente en todo el paisaje.
Así tenemos pues el uso del desierto convencional en el arte, inspirado por este el artista toma de el todo lo necesario para transportarle a los seguros confines de la galería o la sala de proyección o la página.
Aun así no faltarán los arrojadizos que, buscando interacción con esta nada inquisitiva e internándose con la intención de dejar algo a ser aniquilado por estar apartado de los ojos del mundo y pierden para siempre en el desierto una obra de creación artística, intentada para nadie. una muda obra cuyo espectador es esa soledad eterna. Una intención de experiencia visionaria o un testamento apropiado para fundirse con los espejismos de la razón.
En ambos sentidos, el tomar al desierto como tema provoca una inevitable infección de tensión en la obra artística. Tensil que se resuelve siempre en la paradojicidad del desierto como experiencia de vida y reflexión: detenerse a contemplar es vivir, y también es dejar de hacerlo.
Como Ulay u Abramovic, pareja de artistas conceptuales que emprenden una caminata desde puntos opuestos de la Muralla China, él desde el extremo del desierto de Gobi mientras que ella desde el Mar Amarillo para encontrarse a la mitad de este monumento de la separación y ritualizar así la disolución de su relación sentimental.
O como el escultor Mario Irarrázabal que se le ocurre levantar una mano monumental en medio del desierto de Atacama, algo que hace eco con la intención del artista de tomar todo el espacio como galería, al desierto como espectador eterno al que a veces acompaña un caminante extraviado y con la presencia de los geogrifos prehispánicos de aquella región desértica hermana de la austral península californiana.
Por algo será que música y poesía sean las que mejor me convocan al viaje, en este caso la sola voz en medio del desierto basta para llenar de nuevo lo innominado, o para transportarnos desde nuestro asiento, a la inquietud serena de los lomeríos desolados de la humanidad.
Donde nuestras construcciones sucumben a la erosión de lo superior, la palabra, cae como un rocio perenne que hace florecer la paradójica realidad en su multiplicidad de reflejos.


Atravesar la memoria.


"Tras varios viajes al desierto del Sáhara, empecé a indagar en este territorio que es un basto campo de investigación. El desierto es un lugar que sorprende porque, a priori, uno cree que no tiene nada más que arena, pero, al final, acaba descubriendo que puede seguir a través de él la historia del hombre y la del cosmos", sentenció González quien añadió que, tal y como reza el dicho, ella también tuvo "la sensación de que el desierto contiene la memoria del mundo"

"El hombre no atraviesa el desierto, es el desierto quien atraviesa a los hombres."

-Yolanda González

Yolanda es filóloga y escritora, lo anterior es lo que menciona acerca de la experiencia de escribir su más reciente proyecto: "Lejos", una novela de exploración ambientada en los desiertos Libios, los desiertos de Heródoto, el horizonte nómada que buscamos hermanar con la experiencia de la vida sudcaliforniana. Toda la nota aqui
.
Un "libro trailer" sobre Lejos en la página de la editorial espasa.

Una bala me ha encontrado.



Para hablar de Carlos Ann hay que hablar de una carrera que se dispra en cada producción, de lo que se había hecho antes como la piel de una serpiente, buscando una nueva posiblidad, siempre fuera de la conformidad con una forma de expresión que pero a la vez, siempre conserva una nota de dolor, una fibra de emocion que te permite identificar la dolorsa voz del español: Desgarramiento que no deja de poner la vista en horizonte, apesar de que este busque arrebatarle la vida.

Ann inicia su carrera con discos basados sobre todo en los ritmos electónicos, que dictarán la cadnecia para una lírica que combina ese arrojo al vacío e implantación de una identidad arraigada, que caracterizan su polifacetica obra musical.

Algo pasa con Ann a raíz de su amistad con Enrique Bumbury, emprenden el proyecto de trasladar la poesía de Leopoldo María Panero, al ámbito de lo musical, creando uno de los discos mas conmovedores de la dácada. Luego hacen imprimen en comun el proyecto llamado Bushido. Es entonces que surge un nuevo material: Bala Perdida.



El disco lo pudes bajar gratis desde su sitio oficial (Necesitas un agente de descompresión) y e

Bala perdida es una obra disparada de la linea más melodica de ann, hay mas aguardiente yexcursión a lo desconocido en él que en sus obras mas formales, es una apuesta por un blues de revelación que por la linea de lo nocturno a la que Ann nos tiene acostumbrado.

No soy critico musical pero creía necesario hacer patente lo que desde y hacia donde quiere el artista llevarnos con un disco que toca la vena de lo desertico en lo musical y la cuestión es que hoy toca a Carlos Ann por que su nuevo disco nos va "dando su perspectiva de la vida en el desierto como una escapada individual."



Además el disco (que puedes bajar gratis desde su sitio oficial) viene presentado por el documental que puse ahi arriba, en él se comenta la perspectiva creativa que el desierto ofrece y como es que su tratamiento le permite a Carlos Ann traernos esta entrega.

Pa los rigores del verano unas rolas de Ann.

S-hole.



En un planeta minúsculo, que corre hacia la nada desde millones de años, nacemos en medio de dolores, crecemos, luchamos, nos enfermamos, sufrimos, hacemos sufrir, gritamos, morimos, mueren y otros están naciendo para volver a empezar la comedia inútil.

¿Toda nuestra vida sería una serie de gritos anónimos en un desierto de astros indiferentes?

Ernesto Sábato- El Túnel

En la cinta de Giraud.


El desierto es un lugar de epifanía sobresaliente: en donde nada parece tener sentido es adonde el hombre va a encontrar el refugio poético necesario para procrear su realidad. 

La catábais bíblica del viaje al desierto es una posibilidad que traída al contexto de la reflexión filosófica puede dar para una hermenéutica de la tensión, del pensamiento nómada, del repertorio de nuevas ideas que hablan de un mundo. 

El horizonte abierto en el que la participación activa nos da ese anhelado lugar en la naturaleza, lugar de aceptación de hechos irrevocables que ponen al nómada como ser para la enunciación. 

Lo que en el desierto está, ocupa el espacio de otra manera, ahí el cielo y la tierra parecen convivir de manera cruel. Cuando Blumenberg habla del miedo como determinante antropológica y lo hace ubicándolo como actividad poética inherente a un animal que se dedica a la 

simbolización en la caverna: el lugar de refugio en donde apartado del mundo se puede dedicar a recrearlo contra ese exterior en donde se encuentra solitario, desnudo, hambriento y en constante peligro, desamparado ante el absolutismo de la realidad. 

Vida constantemente al borde de la aniquilación, constantemente seducido por la fata morganna, alucinante por la sed, disgregado de su individualidad en un ambiente que erosiona lo que le queda de personal, haciendo suyo lo que una vez era personal.

Donde estaba?

Por ello, hay que buscar los oasis de manera colectiva, nómadas ligados por la codicia de sentido los invito a que me guien.

Imágenes de Moebius Giraud.

Viajes de los Desiertos del Mundo

IMÁGENES, PALABRAS Y ENSEÑANZAS DESDE EL DESIERTO

Del 7 al 11 de julio de 2008 tuvo lugar en Parras de la Fuente, Coahuila, el Primer Congreso Internacional e Interdisciplinario de Poesía, Poéticas y Literatura de Viajes de los Desiertos del Mundo. Este Congreso fue coordinado por el Dr. Francisco de la Cabada y la Dra. Lilianet Brintrup, ambos académicos de la Humboldt State University, en el estado de California.
Este congreso fue convocado por Humboldt State University (hsu) y por las universidades Autónoma de Coahuila (ua de c), Autónoma del Noreste (uan) y Tecnológica de Coahuila (utc), con la participación del Museo del Desierto (en Saltillo), el Consulado de los Estados Unidos y el Instituto Coahuilense de Cultura.
En este Congreso se presentaron los trabajos de más de 50 investigadores y escritores de Alemania, Estados Unidos, India y México. Las ponencias presentadas trataron sobre la historia, la tecnología, la filosofía, la fauna, la astronomía, los petroglifos, la literatura, la música, la fotografía y el cine del desierto.
En estas ponencias se estudiaron los desiertos de África, Asia, Australia y América, con un énfasis especial en los desiertos de Atacama (Chile), Sahara (África) y Chihuahua (México). Y también inmediatamente antes del Congreso se organizó en Parras de la Fuente el Primer Festival de Cine del Desierto en el Noreste, con la participación de algunos de los ponentes en diversas mesas redondas organizadas después de cada proyección.
El comité organizador ha anunciado la posible publicación de un volumen colectivo en el que publicarán los trabajos que serán seleccionados por un comité académico.
Los trabajos que se ofrecen a continuación en las páginas de Casa del Tiempo fueron presentados en este Congreso, y tratan sobre la más reciente literatura del desierto producida en el noreste de México. (Lauro Zavala, uam-x)

Casa del Tiempo es la revista de divulgación científica y humanística de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en México D. F.

Un oasis de horror en un desierto de tedio.

I

Para el niño, enamorado de mapas y estampas,
El universo es igual a su vasto apetito.
¡Ah! ¡Cuan grande es el mundo a la claridad de las lámparas!
¡Para las miradas del recuerdo, el mundo qué pequeño!
Una mañana zarpamos, la mente inflamada,
El corazón desbordante de rencor y de amargos deseos,
Y nos marchamos, siguiendo el ritmo de la onda
Meciendo nuestro infinito sobre el confín de los mares.
Algunos, dichosos al huir de una patria infame;
Otros, del horror de sus orígenes, y unos contados,
Astrólogos sumergidos en los ojos de una mujer,
La Circe tiránica de los peligrosos perfumes.

Para no convertirse en bestias, se embriaganDe espacio y de luz, y de cielos incendiados;
El hielo que los muerde, los soles que los broncean,
Borran lentamente la huella de los besos.
Pero los verdaderos viajeros son los únicos que parten
Por partir; corazones ligeros, semejantes a los globos,
De su fatalidad jamás ellos se apartan,
Y, sin saber por qué, dicen siempre: ¡Vamos!

¡Son aquellos cuyos deseos tienen forma de nubes,
Y que como el conscripto, sueñan con el cañón,
En intensas voluptuosidades, mutables, desconocidas,
Y de las que el espíritu humano jamás ha conocido el nombre!


II

Imitamos ¡horror! al trompo y la pelota
En su danza y sus saltos; hasta en nuestros sueños
La Curiosidad nos atormenta y nos envuelve,Como un Ángel cruel que fustigará soles.

¡Singular fortuna en la que el final se desplaza,
Y no estando en parte alguna, puede hallarse por doquier!
¡Donde el Hombre, que jamás la esperanza abandona,
Para lograr el reposo corre siempre como un loco!

Nuestra alma es nave de tres palos buscando su Icaria;
Una voz resuena en el puente: "¡Atención!"
Una voz desde la cofa, ardiente y loca, clama:"¡Amor... gloria... felicidad!" ¡Infierno! ¡Es un escollo!

Cada islote señalado por el vigía
Es un Eldorado prometido por el Destino;
La imaginación, que acucia su orgía
No halla más que un arrecife al amanecer.

¡Oh, el infeliz enamorado de tierras quiméricas!
¿Habrá que engrillar y arrojar al mar,
A este marinero borracho, inventor de Américas
Para el cual el espejismo toma el remolino más amargo?

Como el viejo vagabundo, chapaleando en el lodo
Sueña, husmeando en el aire, brillantes paraísos;
Su mirada hechizada descubre una Capúa
En cuanto lugar la candela alumbra un tugurio.


III

¡Asombrosos viajeros! ¡Qué nobles relatos
Leemos en vuestros ojos profundos como los mares!
Mostradnos los joyeros de vuestras ricas memorias,
Esas alhajas maravillosas, hechas de astros y de éter.

¡Deseamos viajar sin vapor y sin velas!
Para ahuyentar el tedio de nuestras prisiones,
Haced desfilar nuestros espíritus, tensos como un lienzo,
Vuestros recuerdos enmarcados por horizontes.
Decid, ¿qué habéis visto?


IV

"Hemos visto astros
Y olas; hemos visto playas además;
Y, malgrado muchos choques e imprevistos desastres,
Nos hemos hastiado, a menudo, como aquí.

El esplendor del sol sobre el mar violáceo,
El esplendor de las ciudades en el sol poniente,
Encendían en nuestros corazones el impulso inquietante
De sumergirnos en el cielo con su reflejo fascinante.

Las más ricas ciudades, los más amplios paisajes,Jamás
contenían el atractivo misteriosoDe aquellos que el azar forma con las nubes.
¡Y siempre el deseo nos tornaba inquietos!

—El gozo acrecienta del deseo la fuerza.
¡Deseo, viejo árbol, al cual el placer sirviéndole de abono,
Entretanto acrecienta y endurece tu corteza,
Tus ramas quieren ver el sol de más cerca!

¿Crecerás siempre, gran árbol, más vivaz
Que el ciprés? —Sin embargo, nosotros, con cuidado,
Recogimos algunos croquis para vuestro álbum voraz,
¡Hermanos que encontráis bello todo cuanto viene de lejos!

Hemos saludado ídolos engañosos;
Tronos constelados de joyas luminosas;
Palacios adornados cuya feérica pompa
Sería para vuestros banqueros un sueño ruinoso;

Vestimentas que son para la vista una embriaguez;
Mujeres cuyos dientes y las uñas están pintados,
Y juglares sabios que la serpiente acaricia."


V

Y después, y después. ¿Todavía, qué más?


VI

"¡Oh, cerebros infantiles!"

Para no olvidar el tema capital,
Hemos visto en todas partes, y sin haberlo buscado,
Desde arriba hasta abajo la escala fatal,
El espectáculo enojoso del inmortal pecado:

La mujer, esclava vil, orgullosa y estúpida,
Sin reír extasiándose y adorándose sin repugnancia;
El hombre, tirano goloso, lascivo, duro y ávido,Esclavo de la esclava y arroyo en la cloaca;

El verdugo que goza, el mártir que solloza;
La fiesta que sazona y perfuma la sangre;
El veneno del poder enervando al déspota,
Y el pueblo amoroso del látigo embrutecedor;

Muchas religiones semejantes a la nuestra,
Todas escalando el cielo; la Santidad,
Cual un lecho de plumas donde un refinado se revuelca,
En los clavos y la cerda, buscando la voluptuosidad;

La Humanidad habladora, ebria de su genialidad,Y enloquecida, hoy como lo estaba ayer,
Clamando a Dios, en su furibunda agonía:
"¡Oh, mi semejante, oh mi señor, yo te maldigo!"

Y los menos necios, atrevidos amantes de la Demencia,
Huyendo del gran rebaño acorralado por el Destino,
Refugiándose en el opio inconmensurable!
—Tal es del globo entero el eterno boletín."


VII
¡Amargo sabor, aquel que se extrae del viaje!El mundo, monótono y pequeño, en el presente,Ayer, mañana, siempre, nos hace ver nuestra imagen;
Un oasis de horror en un desierto de tedio!

VIII

¡Oh, Muerte, venerable capitana, ya es tiempo! ¡Levemos el ancla!
Esta tierra nos hastía, ¡oh, Muerte! ¡Aparejemos!¡Si el cielo y la mar están negros como la tinta,
Nuestros corazones, a los que tú conoces, están radiantes!

¡Viértenos tu veneno para que nos reconforte!
Este fuego tanto nos abraza el cerebro, que queremosSumergirnos en el fondo del abismo, Infierno o Cielo, ¿qué importa?¡Hasta el fondo de lo Desconocido, para encontrar lo nuevo!



¿Es menester partir? ¿Quedarse? Si te puedes quedar, quédate;
Parte, si es menester. Uno corre, el otro se oculta
Para engañar ese enemigo vigilante y funesto,
¡El Tiempo! El pertenece, a los corredores sin respiro,

Como el Judío Errante y como los apóstoles,A quien nada basta, ni vagón ni navío,
Para huir de este retiro infame; y aun hay otros
Que saben matarlo sin abandonar su cuna.
Cuando, finalmente, él ponga su planta sobre nuestro espinazo,
Podremos esperar y clamar: ¡Adelante!
Lo mismo que otras veces, cuando zarpamos para la China,
Con la mirada hacia lo lejos y los cabellos al viento,

Nos embarcaremos sobre el mar de las Tinieblas
Con el corazón gozoso del joven pasajero.
Escucháis esas voces, embelesadoras y fúnebres,
Que cantan: "¡Por aquí! vosotros que queréis saborear
¡El Loto perfumado! Es aquí donde se cosechan
Los frutos milagrosos que vuestro corazón apetece;
Acudid a embriagaros con la dulzura extraña
De esta siesta que jamás tiene fin!"
Por el acento familiar barruntamos al espectro;
Nuestros Pilades, allá, nos tienden sus brazos.
"¡Para refrescar tu corazón boga hacia tu Electra!"
Dice aquella a la que en otros días besábamos las rodillas.


-Charles Baudelaire 1859


Clamando en el desierto.

Fragmentos de una entrevista que le hizo Arturo garcía Hernandez al galardonado filósofo y poeta Jaime Labastida:

...Pero los poetas, los filósofos, incluso los periodistas, publican sus artículos o sus libros como lanzar una botella a un mar ignoto. ¿Quién los leerá? No sabemos...

–Por último, con lo que tiene de provocador o de absurdo, acepte esta pregunta: ¿para qué sirve un pensador en estos tiempos?

–Para lo mismo que ha servido todo el tiempo: para clamar en el desierto, para decir las cosas que nos incomodan. Sócrates decía que era como un tábano que muerde el anca de los animales y provoca, para decir cosas que la gente no espera oír. Muchas veces lo que uno dice no tiene eco suficiente, pero hay que decirlo.

Publicado en: La Jornada, el 25 de enero del 2009 entrevista completa aqui


Al borde entre el caos y el desorden.


Quizá caos no es lo mismo que desorden, quiza en esas delicadas diferencias radica la posibilidad de nuestra existencia en el planeta.  Celebrando el 200 cumpleaños de C. Darwin.... 

Ve primero a tu vieja planta y observa el camino que ha dejado el temporal, pues las semillas han sido dispersadas. Observa los caprichosos surcos que curso del agua. Ahora encuentra la planta que esta creciendo más alejada de tu planta, todas las plantas que han crecido en medio son tuyas, ellas han extendido tu territorio.

-Castaneda, Carlos. Las enseñanzas de Don Juan

Los estudios más serios por entender los orígenes de la vida en la tierra apuntan por un origen poético. Al principio todo era penumbra, pero las condiciones para que los mecanismos que pretendemos como evolución estén dirigidos por ese trasfondo es posible al tomar en cuenta las condiciones para que las reglas del juego evolutivo tengan lugar parecen haber pasado por su proceso de evolución particular. El estudio de estos procesos lo hacen los biólogos a través de una armada de metáforas: el modelado de vida artificial.  

Borrado por las arenas del tiempo está oculto aquella originaria singularidad. Para entender la afortunada irrupción de la vida en el caos, para entendernos solos, aun en nuestro nacimiento, se requiere, después del acopio de valentía sondear los poderes dentro del polvo de una ventisca para generar un coyote: 

… ponerlo como lo dijo de Darwin, dadme orden y tiempo y yo les daré diseño. Pero lo que demuestra el modelado de Kauffman es que no basta cualquier tipo de orden para producir cambio evolutivo. El tipo adecuado de orden, parece ser una mezcla de libertad química y restricción ambiental, de crecimiento y senescencia, rigidez y fluidez, para que las cosas buenas sucedan […] Sólo se obtiene evolución al borde del caos, en esa zona hibrida entre la firmeza del orden y el caos destructivo. Afortunadamente nuestra posición en el universo estasituada en ese lugar. Aun así, tales condiciones son una regla del juego en el universo, los principios de diseño que hacen posible la evolución biológica se van a dar una y otra y otra vez, sin importar cuantas veces recorramos la cinta. 

-Dennett, Daniel. La peligrosa idea de Darwin. 

Nuestro nomadismo intentará recuperar esta perspectiva como energía de una poética de lucha. Entendiendo al orden como un sistema heterogéneo y opuesto a un sistema homogéneo en desorden. Desde ahí, al caos le viene la oscilación. Pendular de las cosas terrenales: espirales de energía liberadas al espacio cuando un sistema pasa de un Estado al otro. 

La evolucionaibilidad, la capacidad heurística para esa fracción del espacio en donde el paisaje, la tasa de mutación y el tamaño de la población parecieran ajustados para optimizar  que dichas poblaciones puedan ‘fundirse’ desde regiones locales del espacio.

-Kauffman, Stuart. The origins of order.

 El estudio de ese flujo, estando fuera del alcance de los constructos rígidos de la razón, solo lo puede sostenerse en nuestro entendimiento si se logramos la velocidad de escape necesaria para levantarnos por encima delas capas de orden superpuestas que nos han levantado hasta el balcón de perceptual al que llamamos cultura. 

 En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la “Historia Universal”: pero, a fin de cuentas,...

-Nietzsche Friederich, De la verdad y la mentira en un sentido extramoral. 

Es en el orden de lo poético que el desorden y el caos pueden ser enunciados. En esa fina elucubración humana, el llamado de la tribu dorada o nuestro incontrolable impulso a metaforizarlo todo. Abarcando el origen de una estrella danzarina con la boca.


foto via planetapeninsula.org





Manación.


A veces algo como una gloriosa luz ilumina la mente humana. Nos sucede a casi todos. Se le puede sentir como crece y se prepara como chispa hacia un paquete de dinamita... Un hombre puede haber vivido su vida en el gris, en la sombra de su tierra oscura y sombría. Habiendo dejado pasar de largo, por palidos, los eventos importantes. Y entonces -la gloria-  la cancion de un saltamontes endulzando sus oidos, el canto del aroma de la tierra elevandose en su nariz, y el tamiz de la luz del sol pasando sobre las hojas bendiciendo sus ojos. Es momentos similares que hombre mana un torrente de sí, y a la vez no se ve menguado. Quiza la importancia de un hombre pueda ser medida por la cantidad y numero de estas emanaciones.

“Sometimes a kind of glory lights up the mind of a man. It happens to nearly everyone. You can feel it growing or preparing like a fuse burning toward dynamite… A man may have lived all of his life in the gray, and the land and trees of him dark and somber. The events, the important ones, may have trooped by faceless and pale. And then - the glory - so that a cricket song sweetens his ears, the smell of the earth rises chanting to his nose, and dappling light under a tree blesses his eyes. Then a man pours outward, a torrent of him, and yet he is not diminished. And I guess a man’s importance in the world can be measured by the quantity and number of his glories.”
John Steinbeck, East of Eden

Caminos reales.


Los nómadas tienen un territorio propio, pero este, sigue caminos trazados por una sabiduría fluida. En este territorio el nómada va de un punto a otro, es decir el nómada tiene conocimiento de una topología esencial, pero aquí la diferencia radica no en, que dichos puntos no son los cooredenadas  que determinan los fines de la ruta, sino en sentido contrario son meras consecuencias del peregrinar: aun que los puntos determinan caminos ellos están subordinados al camino que trazan y no al revés, como sucede con el sedentario:

Los jesuitas utilizaban ciertas formas elaboradas de construcción, lo que permite distinguir este trabajo de las sencillas veredas entre las rancherías. La tendencia de los jesuitas a trazar rutas directas y en línea recta en terrenos difíciles es de llamar la atención; cuando contaban con suficiente mano de obra, no se mostraban reacios a mover obstáculos considerables, y cuando se encontraban con un campo abierto sorprende el trazo recto de sus caminos.
[…] se pueden diferenciar senderos posteriores a 1820 de las rutas originales que se recorrían en la época misional. En estos senderos o rutas aledañas, además de comunicar sitios cercanos, ofrecían ventajas según la época del año. Por ejemplo la ruta este que va de la misión de Sta. Gertrudis a la de Sn. Borja es más corta y de mejor tránsito, aun que en verano es muy caliente y el agua, escasa; mientras que la del oeste, que es mas alta y con pendientes, contaba con la brisa del Pacifico y con arroyos frecuentes.
Crosby, H. El Camino Real y las Misiones de la Peninsuila de Baja California. INAH 2008. 

 El punto de abrevadero es alcanzado solo para ser dejado atrás, cada punto en estas rutas es sostenido por confianza y no por costumbre, no se trata de un camino tradicional sino de una ruta dictada por eventos que le dan un sentido a cada lugar. Un camino es siempre un lugar entre dos puntos, pero en estos casos es el sendero el que ha tomado toda la consistencia, lo que le hace disfrutar de una autonomía y una dirección en sí. La vida del nómada es así el intermezzo. Aun los elementos de su peregrinación están  concebidos en términos de una trayectoria que esta por siempre poniéndolos en movimiento.

 Así el nómada no subordina su peregrinar a un territorio sino a un itinerario, rehúsa a dicho territorio, se construye un ambiente de lana y materiales otros materiales flexibles y suaves, que no dejan huella en los sitios que va ocupando estacionalmente, dando espacio al especio, y tomando en cuenta el espacio que atraviesan como una figuración de su trayectoria y no como un espacio a poseer.


Mi sombra me atormenta.




Mi sombra me atormenta
la veo venir sobre mis pasos, suave deambula en movimientos estigios como espuma cubierta toda de tiempo, de historia derramada en entrañas de centurias, de cristales diáfanos, espejos color sepia en dispersas melodías de memoria ajena, intensidad opaca de vibraciones eléctricas.
En mi nuca se aferran los espasmos, trepidan campanarios dilatados a la noche, se parten las estrellas del infinito en la suavidad del inmenso resplandor de tu nombre hecho pedazos.
Más allá no hay nada, sólo estar presente por los siglos en la incontenible locura que nos mueve, aquella que se cuela por los sueños como parda oscuridad que pernocta por nosotros.
Por cada vibración emergente, un destello es vertido, en un trozo de arena que se expande en incontables pantanos, arremolinados como espesa niebla, verde emanación de fulgor demente.
Ya trepa a mi cabeza, ecuánime como monolito blasfemo, timbre sólido en esencia lítica, que desplaza mi cuerpo los oceános de lo innominado, ahí me esperan las parcas, piden borbotones de mi sangre hecha polvo por el viento.
Luego el frío, aquel que quema el destino de los encumbrados, aquellos líquidos de internos desafíos, de copulas y amalgamas de rocío delgado, de sabor violeta.

Por que tambien los oasis rebosan de palabras

Nacimos en el ayer de la fiesta solar invicta, en la contra generación que desmiente el color. Nacimos con amor a las sombras, a la noche, al eclipse. Nacimos acróbatas del vientre sonriendo al precipicio y dimos el salto mortal sin alas ni paracaídas. Nacimos entre estrellas y golondrinas, la muerte nos es lejana como el sueño, amable como el sepulcro. Nacimos huérfanos de lengua en los naufragios de profetas. Afiliados al destierro vagamos en el fuego.
¡Hemos bebido el enigma de la esfinge!
Sobre esta latitud coloreada de agua (páramo sureño mal nombrado “fin de la tierra” pues es aquí donde principia todo, donde aprendieron a caminar las estrellas) fondeamos la nave manteniéndonos al borde de la tabla pirata deseosos del vértigo en un “inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos”* Filibusteros de palabras con la alineación en el hombro izquierdo, tomamos posesión de lo eterno, de la forma y de la idea, del espacio y el silencio, de la voz y lo intangible.
Amado M. Malvaez C.

Hegel, la gota de agua y el caliz rebozante.


El conocimiento absoluto es soledad sin vida  sin la certeza de su trono. Ante un mundo post-teleológico de contingencia vertiginosa, en el cual el destino es lo que menos importa a los espiritas nómadas, las últimas palabras de la fenomenología del espíritu parecen resonar ominosas:

La meta, el saber absoluto o el espíritu que se sabe a sí mismo como espíritu tiene como su camino el recuerdo de los espíritus como son en ellos mismos y como llevan a cabo la organización de su reino. Su conservación vista por el lado de su ser allí libre, que se manifiesta en la forma de lo contingente, es la historia, pero vista por el lado de su organización conceptual es la ciencia del saber que se manifiesta, uno y otro juntos, la historia concebida, forman el recuerdo y el calvario del espíritu absoluto, la realidad, la verdad y la certeza de su trono, sin el cual el espíritu absoluto sería la soledad sin vida; solamente.

Del cáliz de este reino de los espíritus

rebosa para él su infinitud. 

Hegel G. W., La fenomenología del espíritu. p.473 (las cursivas son mías)

Este mensaje puede cambiar su sentido por uno más desértico si logro mantener fresco el recuerdo de lo que Hegel indica en la introducción a la Fenomenología:

Actualmente [el espíritu] se revela tan pobre que, como el peregrino en el desierto, parece suspirar tan sólo por una gota de agua, por el tenue sentimiento de lo divino en general, que necesita para confortarse. Por esto, por lo poco que el espíritu necesita para contentarse, puede medirse la extensión de lo que ha perdido.

Ibid. p.12 

En medio del desierto, hoy en día se ha de deambular con cuidado, las rutas que parecen caminadas muchas veces y tener limpio de obstáculos su recto curso pueden ser trampas mortales. Llevarnos a los pozos de arenas movedizas del olvido. Esos lugar en donde el desierto se encarga de perderse de nosotros. 

Hegel parece reconocer esa capacidad del hombre a guardar desiertos dentro de sí de la cual otro importante pensador habló después,  capacidad que no le lleva por el camino de desesperación en que su compatriota se perdió y encontrose luego,  Hegel aconseja el conocimiento para regar las semillas del espíritu y así, desde el reconocimiento delascerador del vacío del interior humano fomentar la posibilidad de superación. Pero el desierto crece, no ha dejado de crecer nunca, en el estan perdidos muchos tiempos, sus caminos son borrados por las huellas de un monstruo mas grande que el tonto que cree que lo conoce.