De-Mística

Quieren extraer oro de la sierra de La Laguna, es una reserva de la biosfera pero eso no parece importar. Mientras el clima de indignación civil crece, me pregunto que puede hacer uno sentado en la computadora mientras otros, sentados en otras computadoras buscan permisos con la firma de unos cuantos, para hacer entrar ‘el desarrollo’ a la sierra, cambiando para siempre la forma de vida de aquellos que desean que este reducto de riqueza natural sea un santuario no solo para los organismos que lo habitan sino para una forma de convivencia hombre-naturaleza que apenas logra reconocimiento al respecto de sus raíces históricas. Los miles que firmemos para evitar el avance de esta empresa tampoco parecemos importar, y aquí, después escribir mi nombre bajo un escrito de inconformidad mis dedos siguen buscando palabras para actuar. Hago lo que se hacer, reviso conceptos, bajo la mirada a los textos, los expongo a los 3 chacales que me siguen distantes, los discuto en reuniones secretas, a la luz de velas, con mis acompañantes espirituales.

Para Habermas al emplear el lenguaje no enunciamos sino que actuamos, obviamente no se refiere que sólo se debe escribir el actuar; Agustín dice que toda escritura es inútil, desde luego que no se refiere a que dejemos de escribir. Se dice que Dios es una Palabra, esta en nosotros enunciarlo, pero se dice que Dios no está enunciado, luego es inefable. Es el mundo de vida en el que la Palabra es búsqueda.

Para el místico no hay otra vía de interpretación posible de la Palabra que no pase por la conversión: salir, despojarse de sí para entrar, ensimismarse en la nueva naturaleza transformada, habitar el lenguaje hecho Palabra. Por esa razón el lenguaje del místico busca, paradójicamente, las imágenes que lo abisman en el silencio, para que allí sólo hable el Verbo divino de una identidad perfecta entre lo que escucha y lo que es escuchado, por que 'el abismo llama al abismo' y el lenguaje humano se deja seducir por el vértigo infinito de la Palabra absolutamente desnuda; la imagen sin forma, el abismo sin fondo, el desierto, pero también la oscuridad en la que el alma confundida por la luz de las imágenes sensibles tropieza con su propia voluntad. Abandonar el sí mismo permaneciendo en el vacío del yo, requiere atravesar el desierto de las imágenes, mas allá del cual en un horizonte sin límite , el místico ve 'cara a cara' la imagen desnuda, que hasta ahora percibía a través de imágenes.

Se viene al 'mar de espejos’ a carearse con el Otro, y el silencio es la respuesta absoluta, el punto de partida para desajustar el yo de la realidad, verbo-llama que es sonido-luz en la oscuridad. A mi parecer esta respuesta escogida en el silencio es albergue de mi sospecha, el mundo es nuestro mundo y la Palabra es acción.

Ensimismarse ante la ‘nueva naturaleza’ conlleva su enajenación, tal deslinde de lo natural me parece una falsa iluminación, para atravesar este espejismo se requiere renunciar a tal presunción. Lo natural puede ser visto como construcción de los sentidos o como proceso exterior al sujeto, en ambos casos el problema de lo natural radica en que el hombre no puede ser ajeno a algo que de forma activa genera o le envuelve según sea la perspectiva. La naturaleza por mas sorprendente que parezca no es ajena, el hombre la exterioriza para poder hacerse de ella, pero esto es sólo en virtud de su necesidad activa de adquirir de la naturaleza lo que necesita para vivir.


Se trata de una diversidad modelada desde la geo-grafía , la dimensión en que el entendimiento de la diversidad no sólo como una variedad de paisajes que "revelan los distintos tipos de adaptación de las sociedades humanas a la diversidad de entornos." Pero también es un modelo geopolítico propositor de ‘escritura de la tierra’ la cual, expone que la creación de paisajes es una es una acción cultural. El hombre no podrá aumentar la biodiversidad, pero tiene capacidad para incrementar la geodiversidad, hacer del planeta un lugar más diverso. Aún los padres del desierto sudcaliforniano entendieron esta necesidad.

Esto es ejemplar en los 'oasis' sudcalifornianos, los cuales en realidad, son obras de paisajismo jesuita; pozas de agua dulce en el matorral transformadas en islas de 'civilización' bases territoriales de la colonización, pero se erra al establecer al movimiento jesuita como uno estable y sedentario.La historiografía del movimiento jesuita del siglo XVII le coloca como una insurrección : una compañía con sus castrenses y su actitud orgullosa, deseosa de enfrentamiento ante el mal, si bien en los ejercicios espirituales se nota la búsqueda de los desiertos. Su metafórica es también la de la actividad bélica, el jesuita ignaciano ve en la imagen de Cristo como la de un Capitán el . Y a la maquina de la guerra, y siguiendo lo que Deleuze y Guattari proponen las organizaciónes guerreras tienen su modelo primordial en las civilizaciones nómada, pues son instituciones que toman al movimiento como estado natural, sostienen una tensión entre los episodios de sus acciónes: tienen el camino como destino.

El desierto como territorio de nadie donde se libra la batalla con las fuerzas del mal; para aquellos cobijados por el estandarte del bien. ¿Y cuales son los afectos de este ejército? Si la institución militar es una forma de nomadismo apropiada por el aparato estatal, el ignaciano es un movimiento que busca recuperar su libertad al presentarse cómo regida por un nomos proyectado en la diáspora de la Palabra.

El paisajismo es una re-construcción cultural pues emplea la diversidad enriqueciéndola en diferenciaciones, la defensa del paisaje busca conservar el componente humano que moldea la tierra, la intención es preservar la forma única que genera la interacción humana con su medio, mantener el vector de desarrollo original que se genera en toda forma de civilización que trate de ocupar un medio característico, considerando riqueza geográfica al producto de la relación, en la que diversidad y sociedad pueden sostenerse.

Al final de toda esta reflexión no puede quedar pendiente el preguntarme ¿Qué conservará una reserva que permita la explotación minera en su jurisdicción? Haciendo a un lado las controversias sobre la limpieza de la industria de extracción del oro, poniendo sacrílegamente al hombre por encima de toda la belleza natural, aun ahí se esta atropellando ya. Algo evidente, enunciado desde el silencio, algo en nosotros los que habitamos la península esta siendo atropellado, hoy, junto con la forma de vivir de quienes colindan La Laguna.

Mira a la Sierra de la Laguna con una mirada explotadora: ¿Qué sentido tiene hacer a un lado tanto por aprovechar para extraer un mineral antes que emplear todos lo que esta por encima de ese mineral de manera eficiente? ¿Qué se busca en las entrañas del mundo? La Palabra Dorada de la tierra esta quieta, esperando ser enunciada.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Soy el chavo de la península barataria, creo que te debía una visita.

Saludos