
Aun así, el documental de Taboada ofrece una acertada percepción de un movimiento zapatista que, impulsado por la creencia original de una vuelta a la producción artesanal y a un régimen popular de tenencia de la tierra, busca restituir lo arrebatado por el latifundista a sus originales dueños: los campesinos mexicanos.
Algo que poco tiene de 'revolucionario' en realidad, y más de proyecto reivindicador de los lazos originales de pertenencia a la tierra. El movimiento dirigido por Emiliano Zapata tenía como premisa la recuperción armada de libertad y tierra en un marco de implementación de los usos tradicionales para los que ésta tierra fue otorgada al principio del tiempo a sus dueños originales: nutrir al Hombre del Maíz.
Los espejismos, a la lejanía ganan parecidos: una nave flotando en el océano; mientras pierden su verdadera dimensión: una piedra en el camino. De manera similar, mientras la revolución se adquiere como una idea de prefabricación y consumo en las conciencias de todos los chamacos y las chamacas, el documental no deja de mostrar la realidad: que el clima de injusticia social y el atropello de las formas de producción fundamentales, es más un continuo ahistórico de negaciones para los que menos tienen: el pueblo que vive generaciones de atropello constante e ininterrumpido.
Quisiera imaginar que esto es debido a que ya es tiempo de imaginar otro pasado, y con ello tiempo para elevar una voz al futuro: la nueva palabra, el concepto que invoque ese anhelado cambio, una palabrita elusiva y pegajosa que represente algo totalmente nuevo y que sea metáfora del modelo que ya nos permita dejar de hablar de una revolución para hablar en términos de otro discurso... El problema es que no se que palabra es, se me escapa. Tú, ¿la sabes?
No me sorprendió saber del mito del Zapata que vivió después de Chinameca "¡Zapata vive la lucha sigue!" Gritaba la Sekta Core en los escenarios punkosos de mi adolescencia moshera. Pero no recuerdo haber escuchado que al caudillo se lo llevaron a Arabia.
¿Por que imaginarse un Zapata cincuentón por ahí de 1930 recorriendo el Rub al-Jali a lomo de camello, recogiendo rosas, mirando el horizonte? ¿Por que Arabia?
Resurrección de Zapata
Nació, dicen, con una manita tatuada en el pecho.
Murió acribillado por siete balazos.
El asesino recibió cincuenta mil pesos y el grado de general de brigada.
El asesinado recibió a una multitud de campesinos, que sombrero en mano visitaron su muerte.
De sus abuelos indios habían heredado el silencio.
No decían nada, o decían:
—Pobrecito.
Nada más decían.
Pero después, poco a poco, en las plazas de los pueblos se fueron soltando las lenguas:
—No era él.
—Otro era.
—Muy gordo lo vi.
—Le faltaba el lunar de arriba del ojo.
—Se fue en un barco, salió de Acapulco.
—En la noche se voló, en un caballo blanco.
—Se fue para Arabia.
—Por allá, por Arabia. está.
—Arabia queda muy lejos, más lejos que Oaxaca.
—Ahorita vuelve
Tomado de Eduardo Galeano: Espejos: una historia casi universal 2008, s.XXI eds. p253 (checar)
La primera foto de una instalación de Iván Piug.
La pintura es de Jose Baray.

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